En el año 2003 se iniciaba en Mieres un ciclo político que ahora llega a su fase final. Lo iniciábamos desde Izquierda Unida reivindicando en nuestro programa electoral y en nuestras propuestas políticas, como hacíamos desde años atrás, la construcción de un nuevo Hospital para el área sanitaria VII. El PSOE y el PP, por el contrario, decidieron que lo más conveniente era reformar el actual. Esta propuesta errónea, unida a la mala gestión y a la lentitud de la Consejería de Sanidad, acabó causando un despilfarro de dinero, cuantificado en más de 700 millones de pesetas, que con el tiempo se reveló estéril: el Hospital de Murias, por sus propias características, nunca podría satisfacer la creciente demanda existente en la comarca, así que finalmente, se acabó decidiendo lo que tenía que haberse decidido unos años antes: construir un nuevo Hospital. Lo que, al fin y al cabo, no dejaba de ser una gran noticia para Mieres.
Esta alegría se vio, sin embargo, empañada por una elección errónea, la de Santullano, para la ubicación de la nueva infraestructura. Se trata de una zona muy pequeña y masificada en la que, además, la construcción del Hospital supondría la eliminación del parque. Desde Izquierda Unida proponíamos construir el complejo en la Vega de Figaredo, una ubicación que hubiese facilitado la extensión futura del propio Hospital, ya que allí no habría edificios rodeándolo. Por otra parte, Figaredo constituye una ubicación más estratégica en el marco de nuestra comarca, ya que ocupa una posición más equidistante y con mejor acceso desde la autopista hacia Lena, Aller y Mieres.
Sin embargo, el PSOE no quiso hacer caso a nuestra propuesta y, además, aprovechó esta discrepancia como pretexto para provocar la ruptura del acuerdo de Gobierno de la izquierda y expulsarnos del Ejecutivo municipal, a pesar de que en el texto donde quedaban fijadas las líneas del pacto no se hacía mención alguna al tema del Hospital.
Las verdaderas razones de esta ruptura tienen que ver en realidad con la presencia de Izquierda Unida en importantes áreas de Gobierno del Ayuntamiento (Urbanismo y Vivienda, Medio Ambiente, Cultura y Deportes, sin olvidar nuestro papel en la Empresa Municipal de Transportes) y con la eficaz gestión que hicimos de esas parcelas en los seis años en los que IU gobernó Mieres. En esa etapa se sacaron adelante propuestas que llevaban años sin ser desarrolladas. Entre ellas, cabe citar el Plan de Desarrollo del Vasco-Mayacina, el hoy inexplicablemente paralizado PERI de Oñón, la construcción del Centro Comercial, la remodelación de la Casa de la Cultura, la construcción de la Casa de la Música, las mejoras en el Campus, la Piscina Municipal Cubierta, los Polideportivos de Rioturbio, Figaredo y Ujo, el Geriátrico de Santullano, las mejoras en el Recinto Ferial, el saneamiento de los ríos San Juan y Turón, la declaración del Paisaje Protegido de las Comarcas Mineras, el saneamiento y abastecimiento de distintos pueblos, la remodelación de barriadas o la construcción de más de 300 viviendas públicas.
Éste ha sido el camino seguido hasta ahora: buscar el desarrollo de nuestro concejo y el bienestar de los ciudadanos, y en nuestra inquebrantable voluntad está el seguir trabajando por el empleo para los jóvenes, por la vivienda, por el medio ambiente, por la planificación urbanística y por la cohesión y solidaridad de todos los territorios del municipio.
Por un Mieres para todos que sea el fiel reflejo de sus ciudadanos.